Impresora de etiquetas. ¿Cuál es mejor comprar en 2020?
Última actualización: agosto, 2020

Esta vez toca una comparativa para encontrar la mejor impresora de etiquetas del mercado. Hemos analizado las más destacadas y hemos terminado con un resultado claro.

¿Cuáles impresoras de etiquetas se están vendiendo más?

Vamos a ver los modelos que están gustando más este año, y después pasamos a comentarlos de una forma más detallada para que puedas decidir cuál comprar.

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¿Qué impresora de etiquetas recomendamos?

Después de que hayas visto la clasificación final de las impresoras de etiquetas, a continuación te hablamos al detalle de ellas.

Mejor calidad-precio

Conclusión. La impresora de etiquetas profesional Brother QL-570 proporciona una velocidad rápida y una amplia variedad de formatos de etiqueta.

Brother QL570 - Impresora de etiquetas con tecnología térmica directa y corte automático
Mejor calidad-precio. Buena velocidad así como una gran variedad de distintos tipos de etiquetas.

Ventajas. Rápida. Funciona con varios tamaños de etiquetas, incluyendo etiquetas precortadas y rollos continuos. Cortador automático.

Inconvenientes. Para añadir un código Postnet a las direcciones con el software proporcionado hay que volver a introducir el código postal de forma manual.

Imprimir etiquetas para negocios (etiquetas de archivadores, para correo postal, para direcciones de devolución, y similares) parece una tarea seria.

La impresora de etiquetas profesional Brother QL-570 (con un precio de 100 euros) es capaz de convertir una aburrida tarea rutinaria en (aunque puede que no sea lo que tengas en mente por diversión) un trabajo mucho más sencillo de lo que podría ser.

La QL-570 proporciona una sensación distintiva de gadget, con líneas elegantes y un bonito diseño en dos colores: plata y gris oscuro. Proporciona una gran velocidad, la posibilidad de imprimir en una amplia variedad de etiquetas, y el enfoque más sencillo que he visto a la hora de cambiar de un tipo de etiqueta a otro.

La QL-570 es la segunda generación de impresoras de etiquetas de oficina de Brother para etiquetas de hasta 6 centímetros de anchura. Los modelos anteriores combinaban un hardware impresionante con un software no tan impresionante. Sin embargo, la QL-570 conserva todo lo bueno del hardware anterior (sobre todo, la facilidad para cambiar entre distintos rollos de etiquetas), mejora algunas de sus características (como la velocidad y el tamaño) y lleva al software casi al mismo nivel, acercándolo al rango de “impresionante”.

La primera generación de impresora de etiquetas de Brother (la QL-500 y la QL-550) era notablemente más grande que sus competidores directos de DYMO y Seiko Instruments, haciendo que fueran más molestas para colocarlas en una mesa de oficina. La QL-570 sigue siendo un poco más grande que su competencia, pero no tanto como sus predecesoras, con un tamaño de 12,4 por 17,8 centímetros, en comparación con los típicos 10 por 15 centímetros. No era casualidad que la única diferencia entre la QL-500 y la QL-550 fuera el cortador automático que incorporada ésta última. La QL-570 también viene con un cortador automático, pero iguala el precio de la QL-500.

impresora de etiquetasOtra ventaja es que Brother vende una variedad excepcionalmente amplia de etiquetas para la QL-570: tanto de papel como de película plástica, y tanto precortadas como en rollos continuos. Según Brother, los cuatro formatos más populares son las etiquetas de dirección estándar (3,1 por 8,9 centímetros), las etiquetas de archivadores (1,8 por 8,6 cm), las etiquetas de envío (6,1 por 10,2 cm) y el rollo de papel continuo de 6,1 cm de anchura.

El catálogo completo incluye diez etiquetas precortadas con siete formatos rectangulares que van desde 1,8 por 5,3 cm hasta 6,1 por 10,2 cm; dos formatos redondos con diámetros de 1,3 y 2,5 cm; y etiquetas de disco con un diámetro de 5,8 cm. Otras opciones incluyen papel de 3 metros de largo y película plástica de 1,5 metros, además de rollos continuos con anchuras de entre 1,3 y 6,1 centímetros.

Algunos de los rollos de película plástica están disponibles en blanco, transparente y amarillo. También hay un rollo de etiquetas de papel despegables que usan un adhesivo más débil, disponible tanto en blanco como en amarillo.

El precio de los rollos oscila entre los 12,60 € (para etiquetas de archivadores) a los 95 € (para el rollo más ancho de película plástica amarilla). En el caso de las etiquetas de dirección estándar, el coste resultante es de 3,6 céntimos por etiqueta.

Con la mayoría de las impresoras de etiquetas, las ventajas de tener varias etiquetas entre las que elegir se contrarrestan por la dificultad de cambiar entre los distintos rollos. Esto es tan molesto que, de hecho, la DYMO LabelWriter Twin Turbo llegó a ser nuestra Selección del Editor por proporcionar básicamente dos impresoras en una, de modo que podías cargar dos formatos de etiqueta distintos e imprimir con cualquiera de ellos.

Una de las características más impresionantes de la QL-570 es lo fácil que es cambiar los rollos de etiquetas. Los rollos de Brother vienen montados en carretes que sólo tienes que encajar en la impresora, y luego meter por una ranura. Intercambiar los rollos es rápido y sencillo, así que puedes sacar provecho con facilidad de los distintos formatos de etiquetas.

La velocidad de impresión de la QL-570 es otro de sus puntos fuertes. Brother afirma que tiene una velocidad de 68 etiquetas por minuto para las etiquetas de dirección estándar. Usando una dirección de tres líneas, imprimí 68 etiquetas de 8,9 centímetros de largo en 1 minuto y 4 segundos: un pelín más lento que lo anunciado, pero aún así más rápido que la mayoría de las demás impresoras de etiquetas para oficina.

Es posible que esto no te ahorre mucho tiempo cuando imprimas una sola etiqueta de dirección. Sin embargo, otras impresoras me han dejado la sensación de tener esperar por una etiqueta, incluso aunque sólo fuera durante uno o dos segundos. Esto no pasa con la QL-570.

El software de la QL-570, bastante mejorado con respecto a la versión que analicé para la QL-500, es razonablemente fácil de aprender y de usar, y proporciona múltiples características que son bienvenidas, sobre todo un modo Snap que funciona como un programa de captura de imágenes. Al elegir este modo, se oculta el software de Brother, excepto por una pequeña caja de texto. Entonces, puedes seleccionar una zona de la pantalla e insertarla en una etiqueta como un gráfico, o seleccionar el texto y arrastrarlo a la caja para insertar la selección como texto.

Aún así, al software siguen faltándole algunas funciones importantes. Algo que me pareció especialmente molesto fue la manera en la que gestiona los códigos Postnet (los códigos de barras que la oficina postal utiliza para las direcciones de envío). Lo que yo espero es que los programas de etiquetas encuentren el código postal automáticamente en una dirección y generen el código Postnet adecuado. Sin embargo, el software de Brother te hace escribir el código postal manualmente, lo que es una tarea rutinaria molesta.

Otra desventaja es que el archivo de ayuda y el manual asumen que sabes lo que es un código Postnet. Si no es así, no puedes buscar cómo añadirlo. Brother dice que tiene planeado solucionar esto con instrucciones en su sitio web, pero eso no será de ayuda para aquéllos a los que no se les ocurra consultar la página web. Otro problema con la necesidad de introducir manualmente el código postal para generar el código Postnet es que hace que sea imposible usar estos códigos con la característica del programa para incorporar correos, la cual lee los datos a partir de varios formatos estándar, incluyendo Access, Excel y formatos variables separados por comas.

Dejando eso a un lado, los inconvenientes con el software no me preocupan demasiado, ya que la impresora también incluye un controlador estándar para que puedas imprimir etiquetas directamente desde otros programas. Por ejemplo, puedes utilizar la opción de incorporar correos de Word para imprimir etiquetas y dejar que sea Word el que genere los códigos Postnet automáticamente.

Un hardware impresionante, además de un software bastante bueno y un controlador que te permite usar la impresora con cualquier otro programa que prefieras, son suficientes para colocar a la QL-570 entre las mejores impresoras de etiquetas para oficina, y nos lo pone fácil para convertirla en nuestra Selección del Editor.

Segunda mejor opción

Ventajas. Rápida. Cortador automático. Funciona con varios tamaños y tipos de etiquetas, incluyendo papel y película plástica. Puede imprimir sellos.

Brother QL700 - Impresora de etiquetas profesional con tecnología térmica directa (función...
Segunda opción. Similar al modelo anterior de Brother pero además imprime sellos personalizados así como otras opciones.

Conclusión. La Brother QL-700 proporciona una velocidad rápida, una amplia variedad de tipos de etiqueta, y la capacidad de imprimir sellos desde el sitio web de Pitney Bowes.

Inconvenientes. Aunque el software es bastante competente, puede que quienes sólo quieran imprimir una etiqueta lo encuentren abrumador.

Si alguna vez has trabajado con la impresora de etiquetas profesional Brother QL-570, que es nuestra Selección del Editor, es difícil evitar pensar que debió de ser inspirada por alguien que miraba a la impresora antigua mientras pensaba en la introducción de El Hombre de los Seis Millones de Dólares. Tenemos la tecnología… Podemos hacerlo mejor, más rápido, más fuerte. Bueno, al menos mejor y más rápido. Y sin tener que gastar seis millones de euros. La QL-700 tiene el mismo precio que la QL-570, que aún sigue disponible en estos momentos. También es nuestra nueva Selección del Editor para impresoras de etiquetas.

Aparte de una mayor velocidad y lo que podría considerarse como un mejor aspecto, con una carcasa compacta de color negro y blanco y unas dimensiones de sólo 12,7 por 22,1 centímetros (anchura y profundidad), la QL-700 comparte la mayoría de las características de su prima mayor. En concreto, ofrece un cortador automático y el mismo software, imprime en la misma selección de etiquetas y proporciona la misma capacidad para cambiar los rollos de etiquetas de manera rápida y sencilla.

Cambiando etiquetas

La facilidad de intercambiar los rollos de etiquetas es uno de los argumentos de mayor peso a favor de la QL-700. La mayoría de las impresoras de etiquetas proporcionan varios tipos y tamaños, pero insertar las etiquetas de un rollo nuevo en la impresora es lo bastante difícil como para disuadir del cambio frecuente de los rollos.

La DYMO LabelWriter 450 Twin Turbo, que fue nuestra Selección del Editor, ofrece la solución definitiva a ese problema. Básicamente proporciona dos impresoras en una, de manera que puedes cargar dos rollos y alternar entre ellos sin tener que cambiar nada.

La QL-700 no hace que el cambio sea tan sencillo, pero el intercambio de rollos es lo bastante fácil como para que no sea un problema a no ser que vayas a cambiar de manera repetida varias veces a lo largo del día. Cronometré todo el proceso y, sin llegar a apresurarme, tardé menos de 20 segundos.

Un montón de etiquetas

También resulta de ayuda que haya una gran variedad de tipos de etiqueta entre los que cambiar, incluyendo etiquetas de papel y de película plástica. Brother afirma que los formatos de etiqueta más populares incluyen las etiquetas de dirección (de 2,8 por 8,9 centímetros, y de 2,8 por 6,1 cm), las etiquetas de archivadores (1,7 por 8,6 cm), las etiquetas de envío (6,1 por 9,9 cm) y su rollo de papel continuo de 6,1 centímetros de ancho.

La lista completa incluye alrededor de 20 opciones, con una gran variedad de anchuras (desde 1,7 hasta 6,1 cm) colores (blanco, transparente y amarillo) y formas (con etiquetas redondas para discos ópticos, por ejemplo). Algunas incluso ofrecen un adhesivo diseñado para que puedas despegar la etiqueta sin dañar la superficie en la que estaba. En mis pruebas, estas etiquetas incluso se podían despegar fácilmente de una hoja de papel.

Los precios oscilan entre los 13,49 € de las etiquetas de archivador hasta los 99,99 € del rollo continuo de película plástica transparente anca. En el caso de las etiquetas de dirección estándar (2,8 por 8,9 centímetros), el coste resultante es de 3,9 céntimos por etiqueta.

Imprime tus propios sellos

Un tipo de etiqueta que merece especial atención son los sellos, y sólo están disponibles los de Pitney Bowes a través del sitio web pbSmartPostage de la empresa. Visita esta web y podrás registrarte en el servicio sin pagar ninguna cuota mensual para poder imprimir tantos sellos como necesites en etiquetas para tal fin.

El software está basado en la nube, lo que significa que cuando te conectas con la página web, funciona en una ventana del navegador. También tienes que abrir una cuenta para pagar el franqueo y comprar rollos de sellos desde el sitio web, a un precio de 17.99 € por un rollo de 200 etiquetas para sellos, o 15,29 € cada rollo comprando 3 o más.

Imprimir sellos desde pbSmartPostage no es tan fácil como con la opción equivalente de la LabelWriter 450 Twin Turbo y otras impresoras de DYMO, pero es razonable pensar que eso se compensa con la mayor facilidad de las impresoras de Brother para cambiar los rollos de etiquetas.

Instalación y software

Instalar la QL-700 no tienen ningún misterio, dado que la única opción es una conexión USB. El software, que incluye los programas P-touch Editor 5 y P-touch AddressBook 1, te permite hacer casi cualquier cosa que querrías hacer con etiquetas, incluyendo la incorporación de direcciones postales y la impresión de códigos de barras.

Lo cierto es que el software proporciona tantas funciones que a los usuarios menos sofisticados puede parecerles abrumador. Sin embargo, si simplemente ignoras las características que no necesitas, también ofrece maneras fáciles de imprimir sin empantanarte en los detalles.

En concreto, el programa instala un comando nuevo en la barra de herramientas o en la cinta (ribbon) de Microsoft Word (dependiendo de la versión de Word que tengas). Para imprimir, seleccionas una dirección u otro texto en un documento y pulsas en el comando de la barra de herramientas o de la cinta. Esto abre P-touch Editor con el texto ya insertado en una etiqueta y listo para imprimir. El software también instala un comando parecido en Excel.

Otra opción es ignorar por completo el software de Brother y utilizar el controlador de la impresora QL-700, que funcionará con cualquier programa que prefieras. Por ejemplo, para imprimir desde Word, sólo tuve que definir un tamaño de página que coincidiera con el de la etiqueta, introducir un texto y darle a imprimir.

Velocidad

La velocidad de la QL-700 es otro de sus principales puntos fuertes. Brother afirma que es capaz de imprimir 93 etiquetas por minuto en el caso de las etiquetas de dirección estándar. En mis pruebas, usando una dirección de tres líneas con un código de barras Postnet, cronometré 83,3 etiquetas por minuto sin hacer que cortase el rollo después de imprimir cada etiqueta, mientras que conseguí 28,3 etiquetas por minuto incluyendo el corte. Eso hace que sea notablemente más rápida en nuestras pruebas que la QL-570 y la DYMO LabelWriter 450 Twin Turbo, con 63,8 y 60,0 etiquetas por minuto, respectivamente.

Tanto si buscas velocidad como funciones, la Brother QL-700 es una impresora de etiquetas bastante impresionante. Y gracias a pbSmartPostage, también imprime sellos, por lo que añade la característica que las impresoras competidoras de DYMO tenían y las de Brother no.

Si cambias varias veces a lo largo del día entre dos tipos de etiquetas, la DYMO LabelWriter 450 Twin Turbo será probablemente tu opción preferida, y sigue siendo una Selección del Editor. Sin embargo, si no cambias tan a menudo o tienes que cambiar entre más de dos tipos de etiquetas, es más probable que la Brother QL-700 sea la impresora que quieres, y es la segunda impresora de etiquetas que consideramos como la Selección del Editor.

Para los que quieren imprimir tickets YA

La impresora de etiquetas DYMO LetraTag LT-100H utiliza un diseño vertical para facilitar el uso con una mano. Viene con varias características básicas que ayudan a llevar a cabo una gran variedad de proyectos de impresión de etiquetas, incluyendo una memoria interna que permite reproducir etiquetas comunes.

Dymo LetraTag LT-100H - Impresora de etiquetas, color azul (versión extranjera)
Mejor para imprimir al momento. Aunque es para etiquetas simples es ideal si se tiene que saca etiquetas constantemente.

Esta impresora de etiquetas de mano incluye una pantalla de tamaño razonable que muestra hasta 13 caracteres, la cual te permite escribir la etiqueta que desees y previsualizarla antes de imprimirla. La pantalla muestra suficientes caracteres como para ayudarte a evitar errores comunes, pero no tiene suficiente espacio para los diseños más avanzados.

A pesar del limitado tamaño de la pantalla, este dispositivo imprime etiquetas con hasta dos líneas, e incluye diseños y marcos ya preparados. Esto significa que puedes elegir un diseño de aspecto profesional sin dedicarle mucho tiempo al formato. Puedes escribir tu mensaje mediante el teclado ABC y elegir entre cinco tamaños de fuente distintos. Una vez que el mensaje aparezca en la pantalla, los botones de flecha te permiten mover el cursor y ajustar lo que ves.

Esta impresora de etiquetas utiliza cuatro pilas AA, y también puedes utilizar el adaptador de corriente cuando tengas que recargarla. Es capaz de imprimir a una velocidad que supera los 6 milímetros por segundo. Esta impresora también incorpora una memoria integrada con suficiente espacio como para almacenar nueve diseños de etiqueta, de manera que puedes guardar las etiquetas que más suelas utilizar para otro momento. La opción de utilizar diseños de etiqueta prefabricados ayuda a acelerar el proceso de impresión.

Aunque un teclado horizontal habría permitido una navegación más sencilla, el vertical que incorpora contribuye al diseño ergonómico de la unidad. El fabricante concibió la LetraTag LT-100H para que cupiera en la palma de una mano, de forma que puedes usar tu otra mano para pulsar las teclas. La interfaz también incluye un indicador de fecha y hora. Esta característica única te permite añadir información sobre la hora a tus etiquetas, y se ajusta automáticamente dependiendo de la configuración interna de la impresora.

Esta impresora de etiquetas de mano viene con una cuchilla para cortar y un rodillo de impresión que puede que necesite mantenimiento de vez en cuando. La unidad no necesita demasiada atención, aparte de una limpieza habitual. El cuerpo de esta impresora de etiquetas te permite un acceso sencillo a esas dos partes.

La LetraTag LT-100H de DYMO permite un control razonable del tamaño del texto, y viene con un teclado ABC. La memoria interna es una de las características más valiosas de esta impresora de etiquetas, ya que te permite volver a utilizar diseños de etiquetas en cuestión de segundos.

¿Cómo elegir la mejor impresora de etiquetas?

Las impresoras de etiquetas pueden parecer uno de esos aparatos básicos y funcionales que pueden hacerte pensar que lo mejor es comprar el modelo de impresoras baratas. Pero si compras una sin investigar antes un poco, puede que acabes con una impresora que te haga el trabajo muy difícil, de modo que acabes dedicando el doble de tiempo a cada tarea. De hecho, hay un montón de preguntas que deberías hacerte antes de elegir una impresora de etiquetas.

Si haces un trabajo que hace que tengas que moverte mucho, una impresora de etiquetas más pequeña puede facilitarte considerablemente tu trabajo. Esto es especialmente cierto si tienes que ir caminando por pasillos, imprimiendo etiquetas mientras te mueves en vez de estando sentado en una mesa. Cuando que sea un modelo de impresora portátil es un factor a tener en cuenta, otra característica que debes considerar es si la impresora funciona con baterías. Las impresoras de etiquetas que hay que enchufar a una fuente de alimentación son mejores para un trabajo en un lugar fijo, y no son tan versátiles.

Otra pregunta que debes hacerte es si las etiquetas se destinarán a consumo público. En otras palabras, ¿las leerán los clientes o sólo el personal? Si tienes que imprimir algo de importancia, como la información nutricional en etiquetas para alimentos, es importante usar un tamaño de letra grande. Sin embargo, si las etiquetas son sólo para los empleados, puedes usar abreviaturas que entienda el personal.

No obstante, si el público va a leer las etiquetas, entonces la impresora debe permitir un montón de caracteres distintos, dado que tendrás que usar palabras con todas las letras. Puede que también quieras una impresora que te permita la opción de cambiar el tipo y el color de la letra, de manera que puedas hacer que las palabras destaquen y susciten el interés.

Si tienes que añadir cosas como imágenes y logotipos, necesitas un modelo que se pueda conectar a tu ordenador. Los caracteres incorporados no te permitirán crear mariposas o tazas de café, así que necesitas la capacidad de obtener esas imágenes de tu ordenador.

Etiquetas hilarantes pero reales

Puede que quieras comprar tu impresora para algo razonable, como etiquetar fiambreras o archivos con documentos importantes, pero uno puede encontrarse etiquetas bastante absurdas. Algunos medicamentos con receta aclaran con una etiqueta que “si no puedes leer los avisos, no tomes este medicamento”. No es por restarle importancia a las etiquetas de aviso de los medicamentos, pero cabe preguntarse a cuántas demandas se habrá enfrentado el fabricante.

Hay algunos sitios en los que las etiquetas están de más, sobre todo los códigos de barras. Según ciertas informaciones, a veces las lápidas se colocan sin quitarles el código de barras. Las lápidas son un producto que se puede comprar, pero los seres queridos del fallecido puede que no quieran que se les recuerde eso.

Se han impreso muchas etiquetas de aviso sorprendentes usando dispositivos comunes, y da miedo pensar incluso que tengan que existir, como la que indica a la gente que no hay que meter a una persona dentro de una lavadora. Por suerte, este aviso no se inspiró en ningún incidente de verdad.

Supuestamente, algunas unidades del iPod Shuffle tenían una etiqueta que les decía a los usuarios que no se comieran el dispositivo. Esperemos que a nadie lo suficientemente mayor como para leer esa etiqueta se le ocurriera ingerir un dispositivo electrónico. Por otro lado, como algunos boletos de lotería se imprimen usando impresoras térmicas, muchos tienen etiquetas que te dicen que no los planches. Puede que en algún sitio, a alguien se le ocurriera planchar su boleto premiado de lotería para pegarlo a una chaqueta vaquera a modo de recuerdo.

Una breve historia de las etiquetas

Todas las impresoras de etiquetas tienen tres partes principales, que son la impresora, el aplicador y la parte que almacena y distribuye las etiquetas y las cintas. Los granjeros fueron de los primeros en usar etiquetas, y han estado usándolas en sus frutas y sus embalajes desde mucho antes de que apareciera la primera impresora de etiquetas. La primera impresora capaz de producir etiquetas autoadhesivas no apareció hasta principios del siglo XX.

En el siglo XIX, las etiquetas se imprimían en papel hecho a mano, usando imágenes o letras cortadas en madera o metal, a las que se les aplicaba presión mediante un mecanismo de tornillo. En algún momento, este mecanismo se reemplazó por uno de palanca que presionaba el diseño o las palabras en el papel de manera mucho más sencilla. En este momento de la historia, sin importar el tipo de impresora utilizada, la gente tenía que aplicar las etiquetas en sus productos con resina u otro adhesivo primitivo.

El siglo XX vio la invención de las prensas rotativas con cinta autoadhesiva. Un nombre llamado Stan Avery creó un sistema mediante el que los materiales autoadhesivos estaban sobre un troquel para que pudieran cortarse con la forma perfecta justo en la prensa.

Poco después, otros inventores empezaron a utilizar troqueladoras para producir etiquetas autoadhesivas en un rollo. En los 70, las etiquetas autoadhesivas suponían hasta el siete por ciento del mercado de etiquetas en Europa, y a día de hoy suponen alrededor de un 40 por ciento.

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Federico Hansen
Llevo trabajando con impresoras industriales e imprenta de periódicos en Suecia desde hace años. Parece mentira que alguien pueda aficionarse a esto, ¿no? Pues bien, ya puedes añadir a uno más en tu lista :)